29 junio 2007

Yo no puedo dormir la siesta con Raquel del Rosario




Los hombres siempre estaremos a años luz de las mujeres. Ayer prentendí comportarme como una damisela frívola y regalarme una tarde de compras compulsivas. La lista de objetos supérfluos que pretendía echar a la cesta se componía de: unas gafas, un reloj de esfera naranja, y un teléfono móvil. Ninguna de estas cosas me era realmente necesaria, pero es que estaba más aburrido que un pepino y había que aplacar la ansiedad de alguna manera.

Tengo unas gafas de D & G de tres años, y me gustan pero tienen la pintura descascarillada. No le doy importancia a ese defecto, pero si uno planea tener una cita es necesario cuidar los detalles: ellas son tan demonios que te pueden poner en la lista negra por tonterías como tener las suelas de los zapatos gastadas, pelos grandes en la nariz, caspa en el cuello, roña en las uñas, etc. Supongo que las gafas roídas también serían imperdonables. El caso es que no encontré un modelo alternativo de gafas, y ahora sólo me queda preguntar si me pueden repintar las que tengo. O sea: que nada de gafas nuevas. Primera frustración.

Respecto al reloj de esfera naranja, recorrí los principales establecimientos para concluir que una cosa piensa el burro y otra quien lo albarda, y que ningún diseñador se ha ocupado lo suficiente de hacer realidad mi sueño de una esfera naranja. Hay relojes con correa naranja, uno de Calvin Klein sin ir más lejos. Pero mi capricho es de esfera, no de correa. No encontré otro reloj que me convenciera, y para eso me quedo con mi actual Armand Basi, de esfera cuadrada y blanca. A decir verdad sí me convenció un reloj de esfera negra, pero era casi idéntico al que tengo. Esto prueba que mi gusto está bien definido, o sea, que tengo personalidad. Pero nuevamente mi deseo de comprar quedó frustrado.

El tercer objetivo era un teléfono móvil Vodafone Mercedes Maclaren. Yo no uso apenas el móvil. En lo que va de año creo que no he realizado ninguna llamada ni enviado ningún SMS. Y llamadas recibidas tengo sólo las de Nerea López, para notificarme el día que me traerían la cama o el colchón viscoelástico… Para tan poco uso, bien está mi actual aparato, un vulgar Sagem (soy enemigo acérrimo de los Nokia people, por cierto). Pero la publicidad de Vodafone me entusiasmó:

Yo no me atrevería a ir a 300 kilómetros por hora.
Mi corazón no aguantaría 210 pulsaciones por minuto.
No podría estar a miles de kilómetros de mi familia.
No sería capaz de jugarme la vida cada día.
Yo no tengo una forma física sobrehumana.
Yo no puedo ser Fernando Alonso,
pero sí puedo hablar como él.

El teléfono Sharp edición Mercedes Maclaren para Vodafone es una preciosidad de diseño. Lo vi en las fotos y me entusiasmó. Por 200 Euros no iba a privarme del capricho. Yo también quería hablar como Fernando Alonso. En realidad Vodafone está un poco confusa con el deseo real de los españoles. En realidad lo que queremos no es hablar como Fernando Alonso, sino dormir la siesta con Raquel del Rosario, como hace Fernando Alonso las tardes que no tiene entrenamiento. No sé si habla mucho con la chica, ni si ella le canta al oído o qué es lo que le hace para tenerlo de tal modo encoñado.

Raquel del Rosario no tiene un cuerpo de escándalo. En esta foto la vemos sexy y bonita, pero es una foto artística. La cantante canaria carece de cintura: es una mujer sin curva alguna desde el sobaco a la cadera, y la caja torácica le hace un bulto feo en el pecho. Tiene una carita morena que puede gustar, pero es solo por la edad. Dentro de diez años será una mujer bruta y del montón. A pesar de todo, Fernando Alonso se encaprichó de ella, y ahí están, durmiendo la siesta juntos.

No sé si esto ha beneficiado a Raquel. Antes del affaire sentimental con el piloto, El Sueño de Morfeo era un grupo con proyección, que podía heredar el éxito de La Oreja de Van Gogh. Pero ahora Raquel del Rosario ya no es conocida por su carrera como cantante, sino por ser la que se cepilla a nuestro Fernandino. Ella dice que si fuera para toda la vida sería la persona más feliz, pero Alonso ya ha demostrado que le gusta cambiar de escudería…

Para concluir: que miré el teléfono en la tienda, y era demasiado grueso. Uno no puede meterse un aparato tan abultado en el bolsillo, no se puede fanfarronear de ese modo. Y abandoné mi deseo. Ya no quiero hablar como Fernando Alonso, he pensado comprarme un Samsung U600 de color blanco iPod.

Mi tarde de compras compulsivas acabó en la nada. Hice el ridículo. Me acaloré, me puse nervioso, me dio acidez. Bueno, en realidad sí compré algo: unos sobres de Almax Forte. Pero el asunto de las compras está muy jodido. Gastar dinero es un coñazo. La felicidad es ser mil eurista y tener una hipoteca a 30 años. Así uno no tiene que preocuparse por las compras frívolas. Pero a mí esa suerte ya no me toca. ¡Qué desgracia!

28 comentarios:

nüSh... dijo...

Verá, señor Ingle.
Le diré, antes de nada, que las mujeres no somos tan superficiales como parece.
Es cierto que podemos poner mala cara ante todas esas cosas que usted dice (uñas roñosas, gafas roídas...). Pero finalmente caeremos rendidas ante una sonrisa sincera y una pizquita de humor satírico.

Los relojes de esfera naranja no me gustan. Tan sólo el Festina Mambo me parece mínimamente presentable. Véalo usted mismo:
http://www.convierta.com/JPG_250x250/18321380.jpg

¿Un móvil?
yo tengo el motorola v3c en negro.
Ese sí que es extraplano.
Se lo recomiendo.

Raquel del Rosario.
Hums.
La chica es del montón. Pero sus botas... bruf. No había unas más espantosas en todo el globo terráqueo.

Las compras compulsivas.
Verá.
No ha obtenido resultados visibles porque ha ido "a tiro fijo", como se suele decir.
Y eso no son compras compulsivas.
Compras compulsivas es ir deambulando sin un objetivo concreto por las tiendas, y adquirir aquellas cosas que se le antojen.
Sin más.
Mis últimas compras compulsivas han sido tres chapas maravillosas (una de los Beatles, otra de John Lennon y otra de Heidi) y un anillo de ébano y plata.

Y vuelvo a lo de la superficialidad en las mujeres.
No somos así.
Yo misma me he antojado de un jovenzuelo de extraño corte de pelo, muy mal gusto para las camisetas y voz un tanto aguda.
Pero es simpático, que le vamos a hacer.
De todos modos, la buena noticia es que no tengo que aguantarlo, porque mi primer intento ha sido poco satisfactorio y me temo que mi ego me obliga a que sea el último.
¿Quiere usted decirle de mi parte lo tonto que ha sido al dejarme ir?

Ja!


Besos sinceros y calurosos, señor Ingle.

nüSh... dijo...

Bruf

qué comentario más largo.

Anónimo dijo...

Buenas noches Johnny, me agrada mucho leerle de nuevo.

Bien sea por su compra de un colchón extraordinario o por antojársele practicar compras triviales, lo fundamental es la ilusión.
Hablando de relojes, para que me habré autoregalado un DKNY, si sé que no puedo usar nada que no sea exclusivamente de oro, porque si alguien quiere que se me caigan las manos a los dos días, sólo tiene que ponerme un par de pulseras de plata con candado…, el Rolex de oro, junto con el 50% de un consentido barco se lo devolví a mi ex… (of course).Ahora navego por aguas menos profundas.

Sobre móviles, un buen amigo perdió su recién estrenado LG Chocolate en un baño de unos almacenes, ningún segurita advirtió nada y eran aún las 9 a.m y dijimos: o tuyo o de nadie; no se trataba del teléfono del disgusto, si no de no darle el gusto a el/la fresc@ de turno de hacerse con él.
Llamó a la central y con el nº de serie, le dio la baja definitiva (que vida tan corta tuvo aquél chocolate) y mi amigo saboreó las mieles para que otr@ “no lo pudiese saborear”.Algo es Algo.

Sobre Sun Glasess me abstengo. Las de nombre y apellido rara vez las puedo graduar, tendré que cambiar de óptico quizás…aunque éste es muy guapo e interesante y además “me mima “.

Realmente “Gastar dinero es un coñazo” para cualquier Mil eurista, aunque tenga por fortuna su casa en propiedad y eso de la subida del Euribor le suene a Swahili.

PD: Alonso es guapo, pero no mi tipo, mejor Schumacher, ¿será por de ser del 69? Por cierto, muchos más de los que pensábamos ya han aclarado que le gusta cambiar de escudería…

Saludos, Klaudia_ic

Kotinussa dijo...

Yo sí tuve ayer un día de compras exitosas. Tampoco necesitaba nada, pero era mi primer día de vacaciones y decidí pasarlo de un modo caprichoso y consentido. Iba a decir lo mismo que Nush: el secreto es que no se puede ir con las compras totalmente definidas de casa. Hay que ir a ver qué se te antoja, sin ninguna idea previa, no sólo de color, sino incluso sin haber pensado en qué cosa vas a comprar.

Me temo que eres demasiado rígido, a pesar del colchón viscoelástico (o quizás por su culpa). Déjate llevar un poco, hombre.

mordandis dijo...

Ah! entonces yo debo ser mu feliz... o deberia serlo...

1beso

Inés Perada dijo...

Buenas, Sr.Ingle.

Permítame presentarme y escribir en su blog por primera vez, ya que acabo de localizarlo...
Además de la gratificante sorpresa de encontrar otro blog que va a mi carpeta de favoritos ( con cuentagotas van de lo malos que son la mayoría), me acabo de dar cuenta de la suerte que tengo ya que soy feliz, y todo gracias a su post.
Mileurista y con hipotecón a 30 años...cumplo el 100% de los requisitos. Me acaba de alegrar usted el mes.
Por otra parte, me parece que usted no debería gastar en Ikea, paraíso de los mileuristas, y por supuesto, mío...sino ir a tiendas de diseño más elitistas. Hay que darles de comer, pobre gente...

Lo dicho, un placer...me voy a seguir leyendo sus post, que aún me quedan muchos, felizmente.

Salud.

el_Vania dijo...

Fíjese, Sr. Ingle, que lo que dice, a pesar de irónico, es cierto al mismo tiempo.
La gente con dinero al final acaba asqueada. Los hay que se suicidan y todo, y es que nada les llena... Los que ganamos poco y pagamos mucho, disfrutamos cada pequeño logro conseguido, será por el esfuerzo, será por lo que costó tenerlo (o lo que va a costar pagarlo) o vaya usted a saber... pero el caso es que se disfruta más.
Y le diré otra cosa, a los ricos les jode más que a nadie morirse (los que SI disfrutan del dinero) porque saben lo que dejan acá... y no se pueden llevar allá.
Un fuerte abrazo.
Salud/OS!

JOHNNY INGLE dijo...

Sr. VANIA: esto ya lo dijo uno al que llamaban El Maestro:

Bienaventurados los pobres de espíritu, expresión que durante años se malinterpretó. No quiso decir que los oligofrénicos y los idiotas ganarían el reino de los cielos, los pobres de espíritu son aquellos que AMAN LA POBREZA, porque saben precisamente que ser rico mata, y no solo mata, sino que jode cuando se muere.

Cuando me estrevistaron para mi actual trabajo (que sí, es en la Administración, pero a veces también hacen entrevistas) afirmé con todo el morro que no me gustaría ser notario porque ganan demasiado dinero y eso es una jodienda, porque merma la capacidad de disfrutar. Ellos creerían que iba de faron, pero yo estaba seguro de eso.

Sra. Inés Perada: la felicito por su nick, alarde de sentido del humor. Gracias por por incluirme entre los santos de su devoción. Respecto a Ikea, jamás podré de comprar en ellos, ya tengo una tarjeta donde dice que son mi FAMILY. Si tengo un accidente y miran en mi cartera, avisarán a mis familiares de Ikea, seguro.
Yo procuro alternar. En su día compré mucho en tiendas de alto diseño, pero es un error. Porque luego da pena tirar muebles caros. Y para que el ciclo de consumismo se complete, pasado cierto tiempo hay que volver a comenzar la ronda.

JOHNNY INGLE dijo...

No KOTI: yo no sirvo para lanzarme a las galerías comerciales sin un objetivo. Vagaría errabundo y me desorientaría y me daría un ataque de hipoglucemia. Al menos dame una idea, dices que fue una mañana de compras exitosas pero no das nombra a tus hallazgos...

Claudia: hace poco me enteré por un documental que son millones los aparatos de teléfono móvil que se estropean porque la gente los deja caer accidentalmente a la taza del water...
No me parece ecológicamente correcto eso de anular el móvil perdido para que el ladrón no lo disfrute. Con esto perjudicamos el Medio Ambiente porque el móvilo se comvertirá en una basura contaminante, y el ladrón tendrá que comprar otro. Hay que aceptar el hurto con humor y generosidad: dejar que el otro lo use, por el bien de la humanidad.

JOHNNY INGLE dijo...

Sr. Jovenzuelo de voz aguda:
No sabe el terrible sacrilegio que ha cometido dejando irse a la Señorita Nush: usted acabará sus días en un asilo, y sólo vendrán a abrazarle los escarabajos peloteros.

Sta. Nush: su Motorola es uno de los teléfonos que considero con más estilo. Hace unos meses deseé uno en verde ácido. No obstante, fíjese que no es tan ultraplano, mide 1,6 cm de espesor. El Samsung que yo planeo comprar no pasa de 1 cm. Y tiene una cámara de 3,2 mpixeles (con esto se puede prescindir de la cámara digital) y tiene mp3, con capacidad en tarjeta de hasta 2 GB (con esto se puede prescindir del iPod).

Miré el reloj ese de esfera naranja, no sé si es para hombre o para mujer. Yo los busco con correa de cuero oscuro, no tolero esas pulseras de eslabones de acero. Eso tuvo su momento, pero ya está muy visto: y no hace bonito en la mano.

Las botas de Raquel del Rosario, ella opina lo mismo, que son horribles, pero las lleva puestas porque se las regaló Fernandín.

Cuídese mucho. Que el sol brilla a ratos.

nüSh... dijo...

Señor Ingle.

Yo sueño con el día en el que el iPhone saldrá aquí en españa.

Pero, claro está, también sueño con una cámara reflex digital (con esto sueño más que con el iPhone).

En relación a los relojes....
buf
Soy totalmente opuesta a usted.
Los relojes de hombre (como el de la foto) han de ser de eslabones metálicos.
Los de correa de cuero son de viejo.
Tengo ganas de un reloj de hombre para mí. Sí, de metal metal metal acero aceroso.

Las botas... puaj. Pero a mí no me engaña, que ya las llevaba antes de estar con el sujeto ese del cuello más ancho que la cara.

Besos que le duren hasta el amanecer.

Valeria dijo...

Compras compulsivas son las que le llenan de bolsas con cosas que no necesita...
Si se hubiera comprado ese móvil gordito, podría haberlo llevado en el bolsillo de la camisa y pensarían que tiene un GRAN corazón :)
Un beso, Johnny

Akroon dijo...

Pues mire por dónde, Sr. Ingle, que a mí los Oreja y los Sueño me dan una pereza de no poder con ellos... Y a Fernandito le tengo una manía que pa qué.

Yo conozco un secretario judicial que tiene un reloj de esfera naranja (y le juro que no es broma), aunque es una esfera cuadrada (ironías de la nomenclatura y la geometría). Si está Usted interesado en que realice averiguaciones al respecto, hágamelo saber, que este secretario judicial es muy agradable y tenemos buena onda.

Respecto al móvil, debería Usted apuntarse a la moda del Sony Ericsson con walkman incluído... hay un modelo para señores/as pudientes como Usted que cabe dentro de una caja de cd. No hay fanfarroneos innecesarios y sí no sé cuántos GB de música a placer.

Y si piensa que gastar dinero es un coñazo, yo puedo erradicar su aburrimiento al respecto de un plumazo: lléveme Usted de compras y verá como me fundo el dinero que haya asignado al dispendio a la par que pasa un bueníssimo rato aguantando bolsas, cambiando prendas y opinando. Ahí queda la propuesta!

Sobre lo de las gafas y su influencia en las citas que tenga... Sr. Ingle, que una mujer desprecie a un aspirante por caspa en el hombro, pelos largos en la nariz y defectillos por el estilo, está absolutamente justificado. Si, por contra, una mujer le desprecia simple y llanamente por el descascarillado de unas gafas D&G es que no sabe leer que un hombre con gafas descascarilladas es un hombre que ha vivido y que puede aportarle una experiencia vital y un relato de anécdotas realmente enriquecedor.
Si busca Usted una mujer superficial, cámbiese las gafas o haga que se las arreglen. Si por contra, busca Usted una mujer en mayúsculas, déjese la gafas así, como están... es un excelente filtro para deshacerse de las pedorras!!

JOHNNY INGLE dijo...

vALERIA: pero es que el móvil gordito es de forma cuadrada, ¿se creería la gente que tengo un corazón grande y cuadrado?

SRA. AKROON: Si me deja entrar en los probadores con usted me apunto a ese tour consumista ajeno. Le pongo la Visa sin límite, y usted debe gastarlo todo en ropa que se tenga que probar. Para mí sería como una vista oral.
He estado mirando los Sony Ericsson y no están mal. En grosor, sin embargo, todavía están algo por encima de los Samsung. Sin embargo el diseño me convence. Y la pantalla táctil...
Tiene razón: las gafas descascarilladas me preservarán del desastre... Le haré caso.

nüSh... dijo...

Hoy en las rebajas me he acordado de usted, señor Ingle.
Ante mis ojitos de cordero degollado mi madre cedió tres milímetros y me compró una camisa y un vestido monísimo. Pero nada más, que las baldas del armario ceden con el peso.
Entonces me imaginé como usted me dijo un día, a lo Pretty Woman (sin ser yo una señorita-de-moral-distraída ni usted tan empalagoso como el viejo-Gere).
Ya me encargaría yo de hacerle disfrutar de una tarde de compras compulsivas (para usted y para mí).

Romántico, ¿verdad?


Pd.¿Qué pasa?¿Que los segundos comentarios ya ni se comentan?

nüSh... dijo...

por cierto
los corazones grandes y cuadrados sí existen
pero sólo los tienen los culturistas

JOHNNY INGLE dijo...

Que va, que sí se comentan los segundos comentarios. Es que me lo dejé el suyo para estas horas de la noche, que son más románticas.
Yo creo que el iPhone ya nació desfasado. Me lo imagino pesado, y demasiado grueso. Los Sony Ericsson que me recomeinda la Sra. Akroon son parecidos al iphone, pantalla táctil, reproductor de música, bello diseño. ¿qué diferencia hay?

Respecto a los relojes y sus correas, discrepo. El primer reloj que yo puede ver en esta vida fue el de mi padre, traído de venezuela. Era de eslabones metálicos (bueno, más bien de correa elástica metálica), y mi primer reloj era de eslabones metálicos. Y mi segundo reloj, en los años 80, de eslabones dorados. Pero en los 90 pasó a la historia esa correa. El cuero es más juvenil, mujer, una correa de cuero grueso oscura es infinitamente más elegante que ese vulgar niquelado de los eslabones.

¿Quiso decir que tiene ganas de un reoj de hombre para usted o que tiene ganas de un hombre con reloj para usted?

¿Alguna experiencia reciente con culturistas?

Akroon dijo...

Sr. Ingle;

No me tiente, que no soy mujer materialista ni mucho menos, pero insinuarme una Visa sin límite tiene su qué. ¿Me dejaría Usted tanto crédito como para comprarme un viscoelástico?

Demuestra Usted su sabiduría al hacerme caso con el tema de las gafas...

Besos descascarillados!

JOHNNY INGLE dijo...

Sra. Akroon, usted es inocente o se finge inocente: cuando uno está dispuesto a entregar una Visa sin límite se presupone que el viscoelástico es compartido: carece de sentido que yo le financie uno para usted sola o para usted con otro.
De modo que despierte: ya ¡despierte!
Los descarados han arrivado a la tierra.

Akroon dijo...

Sr. Ingle;

Soy tremendamente inocente, a la par que altamente diabólica.

Es típico de mí no caer en obviedades evidentes para el resto de mortales y por contra, agudizar mi gatuno olfato desenmarañando ovillos que tal vez otros no puedan a simple vista.

Soy el mundo al revés... contradictoria pero consecuente.

Bien sabe Usted que valgo más que una visa unlimited... o no????

El Soltero de Oro dijo...

A mi Fernando Alonso me parece un chulo de mierda que se joda por perder y la Raquel esa me parece más fea que un palo y el sueño de morfeo una diarrea que no tiene canciones sino estribillos que se repiten hasta que te arrojas del asco. Ingle mejor comprate unos condones de diseño.

Akroon dijo...

Sr. Soltero (o Sr. de Oro, que aún no sé cómo llamarle), solo puedo decir... AMÉN!!!!!!!!!!!!!!!!

JOHNNY INGLE dijo...

Sra. AKroon: usted vale el peso de su cabello de oro: que me parece tan brillante como el rico metal precioso. Pero no se apunte a la insidias del Sr. del Oro:
¡Es verdad! Buenísimo bautizo. Sí señor, Sr. del Oro, queda bien.

Sr. del ORO: no sea usted infame. No tengo ningún inconveniente en comprarme condones de diseño, si los hay de color naranja (el sabor me da igual, a Mantel le gustarán de plátano), pero hoy en día todo lo que sea naranja me gusta y me lo compro o me lo como.

No despotrique de Raquel del Rosario, que es la canaria más lista del momento, y la que vende más discos...

A usted le gustaría dormir la siesta con ella. Bueno, no, me olvidaba que usted es más de rubias de ojos azules...

Akroon dijo...

Sr. Ingle;

Yo valgo según se cotice la bolsa, más concretamente la de Tokio, por eso del yen.

Le diré al Sr. Pantene que mi pelo brilla cada día más.

Y no es que me apunte a las insidias del Sr. de Oro... es que no puedo con Alonso, y el grupito de la Sra. del Rosario se me hace harto empalagoso... compréndame, Sr. Ingle... Sobre lo de los condones, no hago comentarios. Cada cual que haga lo que quiera...!

Sr. Ingle, es Usted un adulador...

Peggy dijo...

si , gastar dinero en esta epoca ...con tanta rebaja ...ni me lo cuente .....:)

Akroon dijo...

Sr. Ingle;

Hoy he estado en una vista con el Secretario Judicial que lleva reloj de esfera naranja... fíjese Usted!

Edmundo Mantel dijo...

Sr. Ingle;

Con respecto a los Alonso y a las del Rosario, comparto la opinión del Sr. del Oro y de la Sra. de Pantene.


Perfectos Saludos.

nris dijo...

DESEABA DEJARTYE UN SALUDO, PERO COMO VEO QUE SOIS DE MENTE MUY CORTA Y NO TOLERAS QUE TE DIGAN NADA ADVERSO, MEJOR OS DIGO QUE TE LAVEIS BIEN ESE CULO PODRIDO